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sábado, 3 de noviembre de 2018

Crítica: El mundo oculto de Sabrina (1er. Temporada Netflix)

Por: El: 11/03/2018 09:15:00 a.m.
Hace unos días se estrenó El mundo oculto de Sabrina, o Las escalofriantes aventuras de Sabrina en España; una producción de Warner Bros. Television de la mano de Netflix, y que representa una nueva visión del personaje de Archie Cómics, así como de aquella adaptación en una sitcom que apareciera por primera vez en 1996.

¿QUÉ NOS PRESENTA ESTA NUEVA VERSIÓN?
Sabrina Spellman (Kiernan Shipka) es una chica mitad humana y mitad bruja. Está por cumplir los 16 años, y con ello llega el momento de elegir entre seguir con su vida normal, o adquirir nuevas responsabilidades con el mundo de las brujas, responder ante la Iglesia de la Noche y el mismísimo Satanás. Vive junto a sus tías, Hilda y Zelda (Lucy Davis y Miranda Otto), así como su primo Ambrose (Chance Perdomo).
Al ser hija de una mortal y de un brujo, no es vista con buenos ojos en la comunidad mágica, y por si fuera poco, hay fuerzas malignas que irán tras ella.

UN MUNDO SUMAMENTE OSCURO
Desde que revelaron los primeros adelantos, y viendo lo que previamente ya se había hecho con Riverdale, se sabía de antemano que esta sería una visión mucho más sombría del mundo de la joven bruja. Lo cuál al mismo tiempo se explica con el hecho de que está basada en los cómics que aparecieron en 2014, y no aquellos más ligeros de los 60´s. Los creadores no han temido mostrar escenas de ocultismo y rituales paganos; así como violencia explícita, aunque esta en menor medida.
Han dado en el clavo con el tono, mostrando la magia de las brujas como algo siniestro y que puede tener consecuencias ruines y crueles.

ACTUACIONES DESTACADAS
Considero que en general se hace un buen trabajo en cuanto a actuaciones se refiere, pero para mi gusto, quienes desempeñan un papel más convincente son Miranda Otto como la tía Zelda, y Chance Perdomo como el primo Ambrose. Una es una figura estricta y comprometida con su aquelarre, pero al mismo tiempo preocupada por los suyos, mientras que el otro funge como consejero para Sabrina, y aporta las pequeñas pinceladas de humor que la serie tiene para ofrecer. Curiosamente es Sabrina quien a veces resulta un poco chocante, aunque culpo más al guión y cómo fue concebido el personaje, que a Kiernan Shipka.

VISUALMENTE ATRACTIVA
Uno de los elementos más destacados de la serie es el diseño de producción. Greendale luce genial, como si se tratara de un pueblo atrapado en los 60´s y depositado en épocas más recientes. Las locaciones y los vestuarios son de primer nivel, y realmente logran crear una atmósfera.
Mis únicas quejas en éste apartado serían sobre un personaje que aparece en el quinto capítulo, cuyo maquillaje deja mucho que desear, así como la Academia de las Artes Ocultas, que resulta muy sosa en comparación con el resto de los escenarios.

La ambientación es algo de lo más destacado que la serie ofrece.

UNA SERIE ADAPTADA A TIEMPOS MODERNOS... TAL VEZ DEMASIADO
Algo de lo que podemos darnos cuenta desde el primer capítulo, es que la serie tiene un fuerte discurso de feminismo y diversidad sexual a través de sus personajes y las situaciones que presenta. Sabrina constantemente cuestiona las tradiciones de la Iglesia de la Noche por representar actos machistas que favorecen a Satanás, es decir, un hombre. Por su parte, las amigas de Sabrina luchan en contra de los abusos y la indiferencia de sus compañeros y la autoridad escolar, además de que podemos ver personajes pansexuales, por mencionar algunos ejemplos.

Lo anterior no es malo en absoluto, al contrario, me parece excelente que cada vez haya más series y películas que incluyan diversidad en sus personajes. El problema está cuando pasas por alto incongruencias y agujeros en el guión, en tu afán de cumplir con las ideologías que la audiencia actual exige. Es muy obvio lo que han tratado de hacer, podemos darnos cuenta de que, a excepción del novio de Sabrina y su primo, prácticamente todos los personajes masculinos son malos, por lo tanto si son maltratados o asesinados, está justificado. Y discúlpenme si me equivoco, pero eso no es empoderamiento femenino.

TE EXTRAÑAREMOS, SALEM
Uno de los personajes que más sufre con los descuidos en el guión, es Salem; el gato negro que acompaña a Sabrina. Era evidente que con esta visión tan oscura de la historia, el personaje iba a sufrir cambios radicales respecto a la versión de los noventa. Y es que no necesita hablar y hacer comentarios sarcásticos para funcionar, pero parece que a los guionistas se les olvida su existencia y sus participaciones son más circunstanciales que otra cosa. Además de que en ningún momento se justifica que Sabrina pueda interpretar sus maullidos de la nada, siendo que en un principio no podía.   

CLICHÉS A LA VISTA
Por desgracia tampoco nos hemos salvado de los clichés. Tenemos a la chica buena que se enfrenta a dificultades que resuelve casi de manera accidental, y que despierta el interés en dos chicos distintos: el bueno e inocente que la apoya en todo, y el otro que es un tipo más rebelde. Están también las villanas que atormentan a la protagonista, y que por algún motivo siempre son tres.
No todos los clichés son igual de notorios ni son especialmente molestos, pero ya que me están presentando diversidad, haz un mayor esfuerzo y entrégame algo más fresco.

GRANDES IDEAS, EJECUCIÓN REGULAR
Definitivamente no es una serie mala y tiene grandes ideas que podrían funcionar. Lamentablemente no han sabido aprovechar del todo sus oportunidades de crear situaciones de tensión que te tengan al borde del asiento, por dar prioridad a subtramas que al final no resultan tan interesantes o relevantes para el argumento principal. Considero que no han tenido una visión clara de hacia donde querían llevar la serie, y eso es evidente cuando te encuentras con villanos desdibujados y capítulos que rompen con el ritmo general.
El mismo día que la primer temporada fue estrenada, se anunció que la segunda ya está en producción, así que espero que exploten a fondo el potencial que tiene esta historia y no termine siendo algo que pudo ser pero no fue.

¿Renunciarías a tu vida normal a cambio de obtener poderes mágicos? ¿Qué pensarías si alguien que conoces te revela que es una bruja? Cuéntamelo en los comentarios.

Hasta la próxima.







Crítica: Castlevania (2da. Temporada Netflix)

Por: El: 11/03/2018 02:01:00 a.m.
Hace poco les conté en una entrada lo buena que me había parecido la primera temporada de ésta serie, así que la segunda temporada me tenía bastante entusiasmado. Afortunadamente puedo decir que la espera valió la pena, aunque también debo admitir que tiene detalles que pudieron ser mejores.

Aviso de antemano que puede haber pequeños spoilers para quienes no hayan visto la primera temporada.

¿QUÉ VEREMOS ÉSTA VEZ?
Drácula sigue consumido por la ira y la tristeza por la muerte de su amada. Está convencido de que la única manera de saciar su sed de venganza es erradicar a la raza humana por completo, de modo que reúne a sus consejeros de guerra y a sus maestros forjadores para que le ayuden a construir un ejército con el cuál llevar a cabo sus planes. Por su parte, Trevor, Sypha y Alucard, emprenden un viaje a las ruinas de la mansión Belmont en busca de alguna pista que les permita detener a Drácula.

UNA CALIDAD CONSISTENTE
La segunda temporada mantiene la excelente calidad narrativa que ya nos habían mostrado en la primera temporada. A pesar de que no podríamos hablar de una mejoría, sí podemos hablar de una consistencia en la forma de contar la historia.
En cuanto a la animación, si bien es cierto que hay momentos en los que palidece comparada con otras series disponibles en la misma plataforma, es muy aceptable y no evita que las escenas de batallas sean emocionantes.

NUEVOS PERSONAJES, VIEJOS CONOCIDOS
Además de los personajes que ya se nos presentaron en la primera temporada, esta vez habrá algunos nuevos para quienes solo han visto la serie, pero que resultarán familiares para quienes hayan jugado los videojuegos. Dichos personajes se han vuelto en una interesante adición al show, pues no se limitan a ser secundarios sin más, sino que van cobrando más importancia conforme la temporada se acerca a su fin.
Por otro lado, hay pequeños guiños al material de origen que harán las delicias de los fans y que demuestran que el equipo creativo conoce la saga.

Carmilla y Héctor son dos de los nuevos personajes para ésta temporada.

NO TODO ES ACCIÓN
La serie se toma su tiempo para construir la trama, presentar a los nuevos personajes y desarrollar el conflicto que nos lleva al desenlace. Hay capítulos en los que prácticamente no ocurre nada y que están cargados de diálogos entre los personajes, lo cual para algunos puede hacer que la serie se sienta lenta, pero en lo personal lo he disfrutado mucho. Es interesante conocer más a fondo a los protagonistas, sus motivaciones y sus conflictos internos. Los guionistas han añadido incluso un poco de humor, representado principalmente por Trevor y Alucard, cuya relación se basa en insultarse y molestarse entre sí, mientras Sypha trata de ser la voz de la razón.

¿NO ERAN USTEDES LOS PROTAGONISTAS?
Algo que noté fue que quienes deberían ser los protagonistas, en gran parte de la temporada quedan relegados a un segundo plano. En el caso de Drácula, si bien es cierto que vemos mucho más de él en esta ocasión, y que es interesante conocer la cara sensible de un personaje tan despiadado, la realidad es que tiene una participación sumamente pasiva en el conflicto que está ocurriendo a su alrededor. Mientras que nuestro grupo de heroes conformado por Trevor, Sypha y Alucard, pasan la mayor parte del tiempo investigando, y no es sino hasta cerca del final que forman parte de la acción.
Podríamos decir que son los nuevos personajes los que se roban el show esta vez, en especial la enigmática Carmilla, de la que nunca estamos seguros sobre a quién ofrece su lealtad.

SIGUE SABIENDO A POCO
A pesar de que esta vez duplicaron la cantidad de episodios respecto a la primera temporada, siendo ahora ocho en lugar de cuatro, sigue sintiéndose como si no quisieran meter el acelerador a fondo, y en cambio aspiraran a construir algo más grande poco a poco. De hecho, más que una segunda temporada, parece como si los doce capítulos disponibles pertenecieran a una sola, y aunque es verdad que hay un cierre a esta parte del arco argumental, faltó ese extra que complementara lo presentado hasta ahora.
Con una tercera temporada ya confirmada, se comprende que hayan dejado algunos cabos sueltos, pero espero que se tomen el tiempo de construir una temporada mucho más sólida y no solo una pieza de un gran rompecabezas.

¿Ya has visto la serie? ¿Alguna vez has jugado un videojuego de la saga Castlevania? Cuéntamelo en los comentarios.

Hasta la próxima.







viernes, 2 de noviembre de 2018

Reseña: Frankenstein - Mary Shelley (Lectura Conjunta)

Por: El: 11/02/2018 10:47:00 p.m.
"Los famosos poetas lord Byron y Percy B.Shelley, junto a sus jóvenes amantes, se entregaron a un juego literario que consistía en idear el cuento más espantoso que se pudiera imaginar. Ninguno de los presentes logró completar un buen relato... salvo la joven amante de Shelley; aquella noche concibió una historia aterradora y maravillosa: Frankenstein. Desde su publicación asombró al mundo y en pocos años adquirió la categoría de «mito moderno». Entre novela gótica y relato filosófico, la historia del soberbio científico y su monstruosa creación ha apasionado a varias generaciones de lectores".
Durante el mes de Octubre, el grupo de Lectores Rebeldes y yo, estuvimos realizando la lectura conjunta de un verdadero clásico de la literatura universal: Frankenstein de Mary Shelley.
Es la primera vez que lo leo, así que fue una grata sorpresa descubrir todos los matices y la profundidad que tiene una historia que en principio puede parecer sencilla.

Victor Frankenstein es un joven proveniente de una familia acomodada, con un fuerte interés y una notable habilidad para las ciencias. Luego de que su propio padre y sus profesores cuestionan sus ideas y sus referentes, Victor decide adoptar los conocimientos que considera que le serán útiles para sus objetivos, así como empaparse de los mayores avances científicos de la época, rompiendo los límites y creando vida.
Aterrado de su propia creación, sus ambiciones le explotan en la cara y termina convirtiéndose en un macabro juego del gato y el ratón entre creación y creador, que lleva a ambos hasta las últimas consecuencias.   

La trama se desarrolla principalmente entre Suiza e Inglaterra, está narrado en principio de manera epistolar, y con tres voces protagonistas: el capitán Walton, Victor Frankenstein, y la criatura.

Junto a Drácula, los hombres lobo, las momias y demás, el monstruo de Frankenstein se ha convertido en uno de los íconos dentro del imaginario colectivo, gracias en gran parte a las representaciones que se han hecho de él en el cine y la televisión; sin embargo, para quienes no han leído esta historia, debo aclararles que dichas representaciones distan mucho de lo que la autora nos presenta originalmente en su libro.
Una de las principales diferencias, es el hecho de que Frankenstein no es el nombre de la criatura, sino el apellido de su creador, mientras que el ser resultante de los experimentos de Victor nunca tuvo un nombre propio. Por otro lado, el monstruo no tiene una descripción clara más allá de que posee una estatura mayor a la de un humano normal, y también una agilidad y fuerza superiores. Así que nada de esa figura gigantesca, lenta, torpe y con tornillos en la cabeza que suele verse en las películas. Y así como éstas, hay tantas diferencias más, que prácticamente podemos hablar de dos historias distintas.

Sin duda lo más interesante, y lo que más he disfrutado de la lectura, son los constantes temas de debate que se ponen sobre la mesa. Es impresionante que en su época la autora haya tocado temas tan atemporales, y que siguen representando grandes dilemas éticos en la actualidad: ¿Cuál es el límite para los avances de la ciencia? ¿Es la sociedad quien corrompe a los individuos, o somos malos por naturaleza?
La obra que Shelley nos ha entregado es tan rica, que se presta para que cada lector lo interprete a su manera. En mi caso, creo que hay una analogía con la religión en la figura de Victor y el monstruo; siendo Victor una especie de Dios, y el monstruo los creyentes, que suelen culpar al creador de sus desgracias y que exigen que se les otorgue lo que desean. Asimismo, se puede percibir una fuerte crítica a la sociedad que tiende a juzgar y rechazar lo que es diferente.  

Hay que tener en cuenta la época en la que se escribió esta historia, así que el estilo y el lenguaje pueden resultar pesados para quienes no acostumbran leer clásicos. Además, el hecho de que esté narrado en primera persona, contribuye a que conozcamos mejor los dilemas internos de los personajes, pero también hace que el desarrollo esté cargado de descripciones que ralentizan el flujo de la trama; no obstante, si logras adentrarte en el ambiente tan peculiar que la autora ha creado, definitivamente es una gran experiencia, y puedo ver perfectamente porqué se convirtió en un clasico que prevalece hasta nuestros días.

¿Qué opinas de que la ciencia experimente con la vida artificial? ¿Crees que demasiado conocimiento puede ser peligroso para las personas? Cuéntamelo en los comentarios.

Hasta la próxima reseña.

  


martes, 23 de octubre de 2018

Reseña: El reino de los zombis - Len Barnhart

Por: El: 10/23/2018 06:18:00 p.m.
"Por culpa de un extraño virus los recién fallecidos se levantan con un deseo insaciable de comerse a los vivos. La epidemia se extiende por todo el mundo y alcanza rápidamente proporciones catastróficas, la civilización se derrumba bajo el peso de un horror sin igual en toda la historia humana. Los supervivientes refugiados en un centro de salvamento deben trabajar juntos para encontrar la forma de sobrevivir a la pesadilla que están viviendo, pero el tiempo se les acaba y los cadáveres reanimados que llenan las calles y los aparcamientos de nuestras ciudades no son el único peligro".
Puede que el tema de los zombis esté sobreexplotado hoy en día. Los vemos en el cine, en la televisión, en los videojuegos, y por supuesto en la literatura. Es por eso que se vuelve complicado encontrar historias originales al respecto, y es el enfoque que el autor le da a la trama lo que la puede hacer destacar frente a otras.
El reino de los zombis es una de esas historias con buenas ideas y con un potencial interesante, pero que se queda a medio camino al no saber cómo abordarlo del todo.

Jim Workman es un ex-militar de 40 años que actualmente es dueño de una empresa de construcción. Tiene por costumbre tomarse un descanso de tres semanas al año en su cabaña en las montañas. Luego de regresar de sus últimas vacaciones, se encuentra con una ciudad desolada, calles vacías a excepción de los extraños seres que caminan sin rumbo. Personas cuya piel se ha vuelto gris, con miembros desgarrados y una mirada vacía, pero con un apetito voraz por la carne fresca.
Paralelamente; Amanda, una reportera de 31 años, debe abandonar la frágil seguridad de su hogar para buscar un mejor refugio, luego de que su marido perdiera la vida a manos de los monstruos come carne y regresara como uno de ellos.
Una vez que varias historias más se cruzan, deben actuar juntos como equipo para sortear las dificultades que representa el sobrevivir en un mundo infestado de zombis, en donde el alimento es escaso y salir en busca de provisiones supone un riesgo mortal.

La historia está narrada en tercera persona, salvo el prólogo y epílogo, que están narrados por uno de los personajes. Cada capítulo se va intercalando entre los distintos protagonistas de la trama, incluso cuando sus caminos ya se han cruzado, lo que en cierta forma permite tener un panorama más amplio de lo que sucede en todo momento.

Como dije antes, encontrar una historia de zombis original es sumamente complicado. En este caso, las similitudes con otras historias no se hacen esperar; sin embargo, no es algo que llegue a afectar de manera significativa. Las situaciones descritas te mantienen enganchado a la lectura y esperando por lo que sucederá a continuación. Un constante sentimiento de incertidumbre se percibe a través de las páginas.
Los capítulos son cortos, así que la sensación de avance ayuda a que la lectura sea mucho más amena y que los momentos en que la acción decae, no se sientan tan tediosos.

Los personajes son uno de los puntos que no terminan de convencer. Por un lado tenemos perfiles interesantes: el ex-militar audaz que cuida del grupo y se encarga de las misiones de recolección por su capacidad en combate, la extraña chica que tiene una especie de habilidad premonitoria, el predicador que utiliza el poder de la fe y el miedo de la gente a Dios para su beneficio, y así unos ejemplos más. El problema está en que ninguno de ellos llega a desarrollarse a fondo. 
Del lado de los protagonistas, no hay un verdadero crecimiento. Las relaciones que surgen entre ellos no transmiten genuina unidad, y las pizcas de romance están tan mal implementadas, que son poco menos que inverosímiles. Por si fuera poco, hay personajes muy desaprovechados, por ejemplo: al principio nos demuestran que Amanda es una mujer con coraje y que tiene la capacidad de usar armas, pero conforme avanza el libro, el personaje se va desdibujando hasta el punto de pasar prácticamente desapercibida.
Existe otro personaje al que durante algunos de los capítulos se le da cierta importancia, para luego cortar de tajo su participación sin mayores explicaciones.

Como aspecto positivo está definitivamente la primera parte del libro. Es muy interesante conocer el origen de algunos personajes y cómo llegaron al refugio en el que finalmente se reúnen. Es muy prometedora la manera en que se va construyendo la trama, hasta que por desgracia va decayendo poco a poco. Algunas escenas de acción son entretenidas de leer, e incluso el enfoque que se le da al posible origen de la plaga son lo suficientemente atrayentes para mantenerte a la expectativa.

Creo que en una historia de zombis las muertes están más que asumidas, pero eso no necesariamente quiere decir que sean previsibles; por desgracia, eso aquí si pasa. Además, muchas veces se tratan de personajes a los cuales no nos permiten conocer lo suficiente como para generar un apego e incrementar el impacto. Son totalmente circunstanciales y no parecen tener mayores repercusiones en el resto del equipo, salvo en un caso posiblemente.
El autor tuvo entre manos, por lo menos, dos oportunidades excelentes para desarrollar grandísimas situaciones de tensión, pero desafortunadamente tira esas oportunidades por la borda y se precipita a ponerles fin de una manera simple, llana, e incluso abrupta. Deja también algunos cabos sueltos, aunque al tratarse de la primera parte de una bilogía (con un tercer libro que funge como precuela, pero que fue publicado después), le daré el beneficio de la duda hasta no haber leído la continuación, a pesar de que creo que algunos son detalles básicos para presentar en un libro introductorio.

En conclusión, El reino de los zombis es una novela que no reinventa el género, que tiene algunos chispazos de genialidad y sabe como mantenerte atento, pero que lamentablemente su autor no llevó a buen puerto todas las buenas ideas que tenía. No obstante, se trata de un digno exponente para los amantes de los zombis, y una muy buena forma de introducirse para aquellos que no son tan amantes.

¿Qué harías si en tu ciudad se desatara una plaga zombi? ¿Crees que sobrevivirías, o serías uno de los primeros en caer? Cuéntamelo en los comentarios.

Hasta la próxima reseña. 
Bueno





Reseña: Escalofríos #7 y #15 - R. L. Stine

Por: El: 10/23/2018 06:18:00 p.m.
Ya llegó esta época del año, una de mis favoritas dicho sea de paso. Con Halloween y Día de Muertos a la vuelta de la esquina, llegó también el momento de leer un par de libros de la colección de Escalofríos de R. L. Stine, para continuar con la tradición personal que empecé por allá de 2015.
 DESEOS PELIGROSOS (BE CAREFUL WHAT YOU WISH FOR)
"Samantha Byrd es una torpe. Un accidente esperando suceder. Y eso la convierte en la menos popular del equipo femenil de basketball. Pero todo eso está por cambiar. Sam ha conocido a alguien que le puede conceder tres deseos. Lástima que Sam no fue más cuidadosa cuando pidió cada uno de ellos..."
Sam es una chica de doce años a la que parece que todo le sale mal. Está en el equipo femenil de basketball, pero definitivamente los deportes no son lo suyo a pesar de ser la más alta entre sus compañeras, motivo por el cual es el foco de las burlas de la chica más popular.
Cuando Sam explota, decide alejarse lo más que puede de todo, y para ello pedalea en su bicicleta con todas sus fuerzas hasta que llega a un bosque. Ahí, una misteriosa mujer le pide ayuda para llegar a su destino, y a cambio le ofrece la oportunidad de pedir tres deseos. Naturalmente, Sam no lo cree al principio, hasta que se empiezan a cumplir, pero no como ella esperaba.

Estamos por desgracia ante la historia que menos he disfrutado entre aquellas que he leído de esta colección. Pero no me malinterpreten, me ha gustado; es solo que creo que se trata de un argumento que bien podría pertenecer a cualquier grupo de cuentos, no necesariamente de terror, y que por lo tanto le resta ese ambiente tan característico del autor. De hecho, la historia es entretenida, y es divertido ver cómo se tergiversará el siguiente deseo para cumplirse de una manera poco convencional.

Por otro lado, podemos encontrar pequeños mensajes aquí y allá. El más claro de todos, es el que le da título al libro: debemos tener cuidado con lo que deseamos, y no porque una bruja nos vaya a conceder nuestras peticiones por arte de magia, sino en un sentido más metafórico. Cuando deseamos algo, nos esforzamos por ello; sin embargo, es importante tener un objetivo claro, estar convencidos de que lo que obtendremos es lo que estamos buscando. También debemos aprender a apreciar las pequeñas cosas que forman parte de nuestra vida, porque pueden pasarnos desapercibidas, pero cuando desaparecen nos afecta su ausencia.

Hay un par de pequeñas incongruencias en el desarrollo, y honestamente los personajes nunca han sido el punto fuerte de estas historias, pero al estar dirigidas a un público infantil, no nos podemos poner muy exigentes al respecto.
LA PLAYA DEL FANTASMA (GHOST BEACH)
"Jerry no puede esperar para explorar la oscura y tenebrosa cueva que encontró en la playa. Entonces los otros niños le cuentan una historia. Una historia sobre un fantasma de hace trescientos años. Un fantasma que aparece cuando hay luna llena. Un fantasma... ¡que vive en las profundidades de la cueva! Jerry sabe que es solo otra historia de fantasmas inventada... ¿o no?"
Terri y Jerry son dos hermanos de once y doce años respectivamente. Están pasando el último mes del verano en la casa de la playa de sus primos lejanos: Brad y Agatha, unos ancianos de alrededor de noventa años, pero que los chicos describen como una personas muy divertidas y llenas de vida.
Luego de estar explorando el terreno se topan con una misteriosa cueva, se hace tarde y deciden dejarla pasar para averiguar más tarde sobre ella. Pero entonces conocen a tres niños que han vivido en esa zona desde siempre, y que les cuentan lo que se oculta dentro de aquel oscuro sitio. Jerry está escéptico al principio, pero aquella historia se le mete en la cabeza y poco a poco descubrir la verdad se vuelve una obsesión.

Esto si que es R. L. Stine en estado puro; una clásica historia de fantasmas, un lugar inexplorado para los protagonistas y envuelto en una aura intimidante. La trama es muy entretenida, ese sentimiento de aventura que nos encantaba de pequeños acompaña la lectura todo el tiempo.
Las situaciones que se describen contribuyen a la construcción del misterio, y aunque en realidad solo hay dos posibles caminos, te tienen dudando hasta el final sobre lo que es real y lo que es la imaginación de los protagonistas.

Si existe algo que pueda reprocharle a esta historia, es el hecho de que el autor hace uso de un plot twist muy recurrente en sus obras, así que si conoces su trabajo, es probable que ya lo veas venir. Pero al mismo tiempo, es uno de esos casos en los que sus característicos finales abiertos encajan a la perfección, te deja esa sensación de incertidumbre que despierta la imaginación del lector, y le invita a crear su propio desenlace.

En conclusión, ambas son lecturas muy agradables; perfectas para lectores jóvenes, o para aquellos adultos que las conocieron de niños, y que como yo, quieran revisitarlas y recordar viejos tiempos. Si bien es cierto que he disfrutado más con La playa del fantasma por estar más en el espíritu de R. L. Stine, ambas son opciones muy recomendables.

¿Si alguien te ofreciera tres deseos, qué pedirías? ¿Crees en los fantasmas? Cuéntamelo en los comentarios.

Hasta la próxima reseña.









Reseña - La chica que leía en el metro

Por: El: 10/23/2018 06:17:00 p.m.
"Juliette toma el metro todos los días a la misma hora. Y lo que más disfruta del trayecto es observar a aquellos que leen a su alrededor. La vieja dama, el bibliófilo de rarezas, el estudiante de matemáticas, la joven muchacha que llora en la página 247. Juliette los mira con curiosidad y ternura, como si sus lecturas, sus pasiones, la diversidad de sus vidas, pudiesen dar color a la suya, monótona y previsible.

Sin embargo, un día decide bajar dos estaciones antes de lo habitual, tomar un nuevo camino para ir a trabajar, sin saber que su vida estará a un solo paso de cambiar para siempre".

Llega un momento en que todo lector necesita descansar de lecturas densas y complejas, y para ello busca historias que no requieran demasiado tiempo para leerse, sencillas y que no exijan atención a cada mínimo detalle. Eso es justo lo que La chica que leía en el metro nos ofrece.

Juliette es una chica con un profundo amor por los libros. Tiene la firme creencia de que se puede averiguar mucho sobre las personas de acuerdo a lo que leen, y es por eso que uno de sus pasatiempos favoritos es observar a los pasajeros del metro mientras se dirige a su empleo en una agencia inmobiliaria. Empleo que para nada la llena, pero que al menos le permite pagar las cuentas.
El destino la llevará a conocer a Solimán; un excéntrico personaje que le encomienda la noble tarea de encontrar a la persona adecuada para cada libro que tiene en su poder.

La historia está narrada en tercera persona, con una prosa muy peculiar y cuidada, que le otorga un encanto especial al libro. Cada capítulo es acompañado con unas preciosas ilustraciones que nos brindan una referencia visual de momentos muy puntuales de la historia, y que a su vez vuelven muy ameno el paso de las páginas.

El argumento es bastante simple, se asemeja más a un cuento que a una novela. Realmente no hay muchas cosas sucediendo durante el desarrollo; no hay un climax potente, no hay grandes giros en la trama, y por el contrario nos encontramos con una historia lineal, con situaciones a las que no se les dan demasiadas explicaciones y que prácticamente se resuelven a conveniencia de la protagonista y del flujo de la propia historia.
Lo anterior no es necesariamente malo, el libro nunca pretende ser complejo ni promete grandes sorpresas, pero se las arregla para mantener atento al lector. Así mismo, podemos encontrar pequeños momentos emotivos, pero sin llegar a tasas de dramatismo muy elevadas, gracias a que la forma en que el libro está escrito lo dota de un aire positivo y esperanzador en todo momento.

Sobre los personajes tampoco se puede decir mucho, son sumamente básicos y difícilmente nos podemos llegar a involucrar con ellos de manera profunda. Cumplen su función, llegan a tener diálogos interesantes, y ciertamente hay aspectos de su personalidad con los que podemos identificarnos, como el gusto por los libros de Juliette, pero definitivamente no se trata de esos personajes entrañables que se quedan contigo luego de concluir la historia. Por el contrario, creo que los verdaderos protagonistas son los libros.

Puede ser que con lo que dicho hasta ahora no parezca una lectura muy atractiva, pero es una lectura que cada quien tiene que experimentar para encontrar su verdadero encanto.
Probablemente les cueste engancharse a aquellas personas que esperan grandes giros de tuerca y que sucedan cosas todo el tiempo, pero si saben ser pacientes, descubrirán lo ameno que es el libro.

En conclusión, La chica que leía en el metro no es una historia compleja y de grandes personajes. Es más una historia por y para los libros. Un merecido homenaje a nuestros preciados compañeros que nos permiten viajar y echar a volar la imaginación. Con una prosa muy particular que destila el cariño con el que la autora escribió cada frase.

¿Te gusta leer en el transporte público?¿Cuando ves a alguien leer, tratas de averiguar qué libro es? Cuéntamelo en los comentarios.

Hasta la próxima reseña.
  
Bueno





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